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TRADICIONES: LAS RAICES DE LA VIDA


Biar, como referente y bastión que es de la cultura meridional valenciana, posee unas antiquísimas manifestaciones culturales, sobre todo de índole festiva, que han sido protagonizadas por sus propios vecinos durante tiempo inmemorial. Las cuales destacan por su singularidad y espontaneidad manifestada, prueba de ello son las numerosas celebraciones que a lo largo del año salpican nuestro calendario, entre otras destacan: San Antonio Abad (con su peculiar subasta y cabalgata del Rei Paixaro), la bota en el viernes de Dolores, las carreras populares, o les parrandes (durante las festividades veraniegas), las tradicionales recolectas de ortigas para las chicas jóvenes de la localidad, etc… pero sobre todo y sin ningún género de dudas la festividad que se lleva la palma, sobre todo por movilización de recursos económicos y humanos, son las fiestas de moros y cristianos.


La Mahoma


Festeta del Còlera


San Cristobal

Mare de Deu de Gràcia

Replegà - Rei Paixaro

Estas fiestas son de un marcado carácter personal en el sentir biarense, ya sea por el sentimiento que despiertan entre el corazón al escuchar las marchas y los pasodobles, como por la nostalgia que nos embriaga durante el resto del año. El hecho es que tiene una repercusión de primer orden en el transcurrir de la rutina biarense. Esta serie de constataciones no tienen lugar por caprichos del azar, sino que tienen su base en la antigüedad que arrastran, ya que hunden sus raíces en los inicios del s. XVII, en el que las milicias de la villa, solían acompañar a la patrona con salvas de arcabucería, en sus trayectos al casco urbano, siendo la primera constancia del año 1636, en el cual por la pertinaz sequía se bajó en rogativa a la virgen desde el santuario. Posteriormente dicha compañía se dividió en dos, ya en las postrimerías del s. XVIII, de esas dos , durante el s. XIX derivaron las compañías de moros y de cristianos. Es a partir de la entrada de este siglo cuando ya empieza y vislumbrarse la forma de concepción de la fiesta que tenemos hoy en día (antes era una mera soldadesca que hacía salvas a la patrona) con la aparición de las embajadas, los simulacros de guerrilla, etc…

Según estas breves menciones sobre la historia común biarense durante la época moderna y contemporánea, se puede sonsacar la enorme responsabilidad que recae sobre las actuales asociaciones que han sido las herederas del legado que nos cedieron nuestros antepasados hace ya cuatro siglos. Por lo que las comparsas, en este caso els Blavets, tienen la obligación, por su marcado carácter que trasciende de los socios físicos, de intentar atesorar las tradiciones que nos quedan, y luchar para que así la fiesta de Biar no pierda su idiosincrasia, que como comentaba al principio, es el mayor activo que poseemos. ¿Que sería de las fiestas sin nuestros actos originales, o nuestros elementos únicos, tales como les espies, les mogues, les guanyaes de castell, la mahoma, nuetros trajes…?, la respuesta es obvia, seria como cualquier fiesta alicantina o murciana de reciente creación (que no quiere decir que se desmerezcan, pero no es lo mismo una fiesta con su identidad, que otra hecha a nivel estándar) que solo tendría como objetivo el divertir a la gente.


Miguel Francés Carratalá

Al hilo de lo anterior, en nuestras comparsas uno de los rasgos característicos son los trajes, sin ellos no seríamos los mismos. Es por ello por lo que la comparsa de blavets esta trabajando para la recuperación del antiguo traje de capitán de la comparsa, el cual ya se encontraba en desuso desde la década de los 50, pero sin embargo ha sido el mejor elemento representativo de la comparsa desde que tal se concibió como comparsa de cristianos. Dicho traje tiene elementos únicos, la composición de este es:


Capità Romano
  • La capa en forma de rombo, con tela de terciopelo rojo, con borde blanco, flanqueada y rematada con bordados en forma de cruz.
  • Túnica de color verde oscuro, de terciopelo, bordada en hilo de oro sobre el cuello, las mangas, y la parte baja. En ella aparece el escudo de Biar bordado en el pecho, y sobre el una celada, y al alrededor del escudo dos ramas de laurel. A su vez la túnica estará rematada por flecos de hilo de oro tanto en las mangas como en la parte inferior.
  • Casco plateado, con remaches dorados y visera, con unos acoples en la zona superior donde se colocan tres lumas blancas.
  • Manguitos de metal dorados, de unos 15 cms. De longitud.
  • Cinto de terciopelo, blanco con franjas amarillas, y un bolso también blanco.
  • Mallas tanto en los brazos y las piernas de algodón, que llegarán hasta los pies formado una suela.
  • Pañuelos de seda en el cuello y pañuelo algodón a cuadros en la cintura.

Como recapitulación cabe destacar el gran valor que supone para nuestros propios comparsistas, los cuales de jóvenes ya conocieron este diseño, y ahora pueden volver a ver este símbolo que tantos años identificó a nuestra comparsa, y que de ahora en el futuro volverá a representarla en sus desfiles. Estos hechos son los que deberían de ser causa de jubilo, ya que con pequeñas aportaciones como esta, hacen que las nuevas generaciones no nos olvidemos de lo que somos ni hemos sido, y contribuyamos a que Biar continúe siendo punto de referencia por la singularidad de sus tradiciones, las cuales son nuestras raíces, las raíces de nuestra vida.



Juan Carlos Valdés Pascual



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